Época: Quinta Época
Registro: 818882
Instancia: Segunda Sala
Tipo de Tesis: Aislada
Fuente: Informes
Informe 1934
Materia(s): Constitucional
Tesis:
Página: 74

MONOPOLIOS, INTERPRETACIÓN DEL ARTÍCULO 28 VEINTIOCHO CONSTITUCIONAL Y SU LEY ORGÁNICA.

El Constituyente, en sus propósitos de combatir el monopolio, recomienda la expedición de leyes que castiguen y ordena a las autoridades que persigan, no solamente toda concentración o acaparamiento de artículos de consumo necesario, sino todo acto o procedimiento que tienda a evitar la libre concurrencia en cualquiera clase de producción, industria o comercio, y aun de servicios al público; todo acto que tienda a evitar la competencia aun entre los empresarios de transportes; y, finalmente, señala como motivo de persecución todo aquello que pueda constituir una ventaja exclusiva a favor de una o varias personas con perjuicio del público en general o de alguna clase social. Así es que está muy lejos el artículo 28 veintiocho constitucional de referirse, tan limitadamente como juzga el quejoso, a acaparamiento de productos de consumo necesario; y en esta virtud, carece de toda base el razonamiento de que, por ocuparse dicho precepto de artículos de consumo necesario exclusivamente, la ley orgánica de este artículo, de dieciocho de agosto de mil novecientos treinta y uno, no puede perseguir el acaparamiento de la cebada en manos de los productores de alcohol, por no ser esta semilla, un producto de consumo necesario. Por consiguiente, debe juzgarse también, que aun en el supuesto de que esta última afirmación fuera exacta, la circunstancia de que la Ley Orgánica de dieciocho de agosto de mil novecientos treinta y uno, al tratar de combatir el acaparamiento de productos de consumo necesario, enumere en su artículo 12 doce cuáles son estos productos, con el hecho concurrente de que en esta enumeración no haya quedado comprendida la cebada, no basta para juzgar que el artículo 15 quince de la citada ley, que prohíbe la fabricación de alcohol con cebada, es inconstitucional, si esta prohibición se encamina, no precisamente a contrarrestar el acaparamiento de un artículo de consumo necesario, sino a combatir una ventaja establecida a favor de los productores alcoholeros que se traduce en perjuicio del público en general, ya que esta medida, como se ha visto, es también otro de los propósitos que persigue el Constituyente al dictar las determinaciones contenidas en el artículo 28 veintiocho del Código Fundamental. El estado de monopolio supone la concentración en una persona o en un grupo de personas, de determinadas actividades, en perjuicio del público en general, o cuando menos de un grupo social, pero nunca cuando esas actividades se concentran en determinado grupo de comerciantes o industriales, en perjuicio de otro grupo comercial o industrial, pues en ese caso, aparte de que el interés general no es afectado, que es lo que interesa al legislador, el grupo que se encuentra en condiciones desventajosas está capacitado, por medio de adaptaciones a las exigencias nuevas, mediante los esfuerzos que toda lucha por la subsistencia supone, para recuperar los beneficios perdidos. Tratándose de una ley federal que debe regir para toda la República y no solamente para la Ciudad de México y para el Distrito Federal, sus efectos deben estudiarse teniendo a la vista las circunstancias reinantes en todo el país y no en una pequeña porción del mismo, puesto que bien se comprende que, por ejemplo, lo que puede ser un producto incosteable en un lugar, puede tener otro carácter enteramente contrario en lugar distinto, y lo que es susceptible de ser manufacturado por muchas personas en una región, por circunstancias especiales propias de otra localidad no puede serlo en esta otra; ya que las condiciones de producción natural o de producción industrial dependen de muchas circunstancias y varían con cada lugar.

Amparo administrativo en revisión 2342/32. Vizcarra Gabino. 16 de abril de 1934. Cinco votos. Relator: Jesús Guzmán Vaca.