CONVENIO ENTRE EL GOBIERNO DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS Y EL GOBIERNO DE LA REPÚBLICA POPULAR CHINA SOBRE LA COOPERACIÓN EN MATERIA DE COMBATE AL TRÁFICO ILÍCITO Y ABUSO DE ESTUPEFACIENTES, SUSTANCIAS SICOTRÓPICAS Y CONTROL DE PRECURSORES QUÍMICOS

 

 

El Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos y el Gobierno de la República Popular China (en adelante denominados “las Partes”);

CONSCIENTES de que el tráfico ilícito y el abuso de estupefacientes y sustancias sicotrópicas

 

constituyen una seria amenaza para la salud y el bienestar de los dos pueblos, y a la vez un grave problema en los campos político, económico, cultural y otros aspectos sociales; RECONOCIENDO que la cooperación a la que se refiere el presente Convenio complementa la que ambas Partes se brindarán en cumplimiento de las obligaciones internacionales que actualmente tengan o que asuman en lo futuro conforme al Protocolo de 1972 que modifica a la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961, a la Convención sobre Sustancias Psicotrópicas de 1971 y a la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas, aprobada el 20 de diciembre de 1988, en Viena, Austria (en adelante denominada como “la Convención de Viena”);

ANIMADOS por el Esquema Comprensivo Multidisciplinario aprobado en la Asamblea General de

 

las Naciones Unidas de 1987 y la Declaración Política y el Programa de Acción Global aprobados en la 17 sesión extraordinaria de las Naciones Unidas en 1990;

TENIENDO EN CUENTA que la eliminación del tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias sicotrópicas significa una responsabilidad común de todos los países de la comunidad internacional y requiere la coordinación de acciones a nivel bilateral y multilateral;

DECIDIDOS a ayudarse mutuamente, siempre que sea necesario, para combatir de manera

 

eficaz el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias sicotrópicas;

 

RECONOCIENDO la necesidad de la cooperación entre las Partes para frenar el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias sicotrópicas, que ocurra en el territorio, el espacio aéreo y las aguas jurisdiccionales de su respectivo país;

Han convenido lo siguiente:

 

 

ARTÍCULO I

 

 

Ambas Partes, bajo la premisa de observar las leyes y los reglamentos vigentes de los respectivos países, coordinarán sus esfuerzos tanto en la elaboración de la política como en la ejecución de planes para prevenir el abuso de estupefacientes y sustancias sicotrópicas, liberar y rehabilitar a los drogadictos de la farmacodependencia, combatir la producción y el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias sicotrópicas, y prevenir el desvío de precursores químicos y químicos esenciales en general, incluyendo los descritos en los cuadros I y II del anexo de la Convención de Viena.

Ambas Partes atenderán las obligaciones establecidas en el presente Convenio de conformidad con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y de otros instrumentos internacionales fundamentales.

 

 

ARTÍCULO II

 

 

Ambas Partes cooperarán en la lucha contra el tráfico ilícito de estupefacientes, sustancias sicotrópicas y el desvío ilícito de precursores químicos y químicos esenciales y en caso necesario procederán a:

a)    intercambiar información sobre cualquier sospecha de tráfico ilícito de estupefacientes, sustancias sicotrópicas o sobre el desvío ilícito de precursores químicos y químicos esenciales, hacia cualquiera de las Partes;

b) intercambiar información sobre los medios de encubrimiento usados en el tráfico

 

transitorio de estupefacientes, sustancias sicotrópicas o sobre el desvío ilícito de precursores químicos y químicos esenciales, así como las formas de detectarlos;

c)    intercambiar información sobre las rutas usualmente utilizadas por las organizaciones criminales dedicadas al tráfico ilícito de estupefacientes, sustancias sicotrópicas o sobre el desvío ilícito de precursores químicos y químicos esenciales, en el territorio de cualquiera de las Partes;

d) organizar reuniones para el intercambio de experiencias en las materias de

 

investigación, detección y control de estupefacientes, sustancias sicotrópicas y de precursores químicos y químicos esenciales.

 

 

ARTÍCULO III

 

 

Las Partes examinarán la posibilidad y oportunidad, de acuerdo con su legislación nacional y conforme a los principios contenidos en la Convención de Viena, de la aplicación recíproca del método de entrega vigilada.

 

 

ARTÍCULO IV

 

 

1. Las autoridades profesionales competentes de las Partes, realizarán la cooperación de acuerdo con su legislación nacional en materia de combate al tráfico ilícito de estupefacientes, sustancias sicotrópicas y sobre el desvío ilícito de precursores químicos y químicos esenciales, en el territorio de cualquiera de las Partes. A tal efecto:

a)    intercambiarán la metodología sobre el descubrimiento de la fuente del ingreso ilícito de estupefacientes, sustancias sicotrópicas y sobre el desvío ilícito de precursores químicos y químicos esenciales, e información tendiente a adoptar medidas que prevengan estas actividades ilícitas;

b)    intercambiar las experiencias legislativas y prácticas acerca de la prohibición del tráfico ilícito y abuso de estupefacientes y sustancias sicotrópicas;

c)    organizar el intercambio de especialistas y practicantes, así como la capacitación profesional, para elevar el nivel de especialización de ellos en el combate al tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias sicotrópicas; y

d) celebrar encuentros de trabajo sobre la materia.

 

2. En la utilización de cualquier información, ya sea verbal o escrita, proporcionada en el marco de este Convenio por cualquiera de las Partes, ésta deberá sujetarse a las condiciones de confidencialidad impuestas por la Parte proveedora.

3. Las Partes podrán instalar canales de comunicación directa entre sus autoridades responsables, por vía telefónica, telex, fax o por cualquier otro medio que se considere viable.

 

 

ARTÍCULO V

 

 

Las Partes procederán a la cooperación en la prevención de la drogadicción, la desintoxicación y la rehabilitación.

 

 

ARTÍCULO VI

 

 

Ambas Partes sostendrán a través de la vía diplomática, consultas periódicas sobre el avance en la cooperación entre las autoridades competentes, a fin de perfeccionar dicha cooperación y elevar su eficiencia. La coordinación deberá llevarse a cabo dentro de un año, a partir de la entrada en vigor del presente Convenio.

Ambas Partes se informarán recíprocamente la autoridad responsable autorizada por cada una

 

de las Partes, encargada de la aplicación del presente Convenio.

 

 

ARTÍCULO VII

 

 

El presente Convenio podrá ser modificado de común acuerdo por las Partes. Las modificaciones acordadas entrarán en vigor de conformidad con el procedimiento establecido en el Artículo VIII.

 

 

ARTÍCULO VIII

 

 

El presente Convenio entrará en vigor el trigésimo día contado a partir de la fecha en que ambas Partes se notifiquen por escrito, a través de la vía diplomática, el cumplimiento de las formalidades legales necesarias en ambos Estados para tal efecto.

ARTÍCULO IX

 

 

El presente Convenio tendrá una vigencia de cinco años y se prorrogará automáticamente por otros cinco años si ninguna de las Partes notifica a la Otra, dentro de los seis meses antes del vencimiento del Convenio y mediante comunicación escrita por la vía diplomática, su intención de dar por terminada su vigencia.

 

 

El presente Convenio es firmado en Beijing, el veintidós de noviembre de mil novecientos noventa y seis, en dos ejemplares originales, en idiomas español y chino, siendo ambos textos igualmente auténticos.

Por el Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos: el Secretario de Relaciones Exteriores.- Ángel

 

Gurría.- Rúbrica.- Por el Gobierno de la República Popular China: el Ministro de Seguridad

 

Pública.- Tao Siju.- Rúbrica.